Cáliz de sanación 2
Dios, la Magna Presencia YO SOY en, ti, es el Principio Creativo Divino que se manifiesta en toda forma, y YO SOY ese YO SOY. En el comienzo eterno, las fuerzas magnéticas de Mi Ser generaron desde el interior de la Mente Crística, ideas individualizadas que fueron insufladas con Mi aliento de vida, siendo dotadas todas y cada una con Mil Voluntad Divina y con toda la belleza y perfección que es la esencia de Mi Ser y mundo. Este incesante regalo de Mi Vida pulsa siempre a través de todas las creaciones divinas, esforzándose por llevar a la manifestación total, los impecables patrones del Ideal Divino inherente en cada uno.
Ciclo tras ciclo ha dejado los logros de la evolución impregnados dentro de toda sustancia, a medida que era constantemente condensada en formas materiales. Al girar la Rueda Cósmica, esa Vida Divina que fue adelante debe ahora regresar a las moradas del Padre. Los hijos de Mi aliento y latido del corazón están regresando a Casa. Las densas formas materiales que ellos han atraído su alrededor, en sus actividades físicas en este mundo de la forma, están siendo transformadas ahora en la delicadeza más etérea del Ámbito de Perfección. La enfermedad, la descomposición y todas las angustias no son más que manifestaciones, en la sustancia, de la imperfección y limitaciones de los conceptos materiales, de la conciencia sensorial y de los deseos mortales. Toda imperfección no es más que una indicación de las transgresiones a Mi Ley de Amor.
A fin de que esta sustancia se purifique y se redima a su pureza natural y perfección, tal cual estaba en Mi Corazón Divino al momento de la creación, debe ser sometida al Fuego de la Transmutación. De allí que el sufrimiento, angustia y dolor de ustedes sea una Oportunidad Divina no sólo para expiar por pecados y errores, sino también para reclamar la esencia de Mi Vida que ustedes han mantenido aprisionada debido a sus transgresiones.
El Divino Aliento de Vida que debería fluir tan alegre y libremente a través de sus cuerpos, descargando Mi Perfección a través de todo lo que hacen, ha sido continuamente sometido a la mala calificación de sus mentes mortales. A punta de pensamientos, se han apartado de Mí y, aun así, el mismísimo poder que les dio el pensamiento fue Mi Vida, mediante la cual Yo los sostengo. A ustedes, Hijos de Mi Aliento, les digo que todo lo que ha nacido de Mi Divino Pensamiento y Diseño, no alcanzará Mi inmortalidad, ya que se requiere de Mi Aliento para sostener la creación a través de la mortalidad y llevarla a la inmortalidad.
Entren ahora al Sitio Sagrado de su Más Alto Ser Divino, y pónganse las vestiduras lumínicas preparadas para su regreso a Casa. Entren a la fuente de Mi Corazón que siempre fluye, llevando su cáliz del Deseo Divino. Permitan que su cáliz sea llenado hasta rebosar con la plenitud de Mi Amor. Acepten ahora la esencia flamígera, centelleante, rejuvenecedora y restauradora de Mi Aliento de Amor, y beban profunda, agradecida y abundantemente. Permitan que la Esencia Divina de Mi Ser los impregne por completo, y que no quede nada más. Permitan que el amor magnético de Dios Padre Madre los atraiga al interior del reino del deseo sincero de sus propios corazones, de donde no será menester volver a salir. ¡Mi Aliento, Mi Amor, Mi Vida pulsando dentro de ustedes a través de cada latido, y de cada aliento ígneo, está cargada con la gloriosa y perfecta abundancia de todo lo que ustedes puedan soñar o llegar a desear!
Hagan una pausa ahora, Hijos de Mi Corazón, e inhalen profundamente dentro de sí el Aliento’ Flamígero de Dios, su Dios Padre Madre, el Inmortal “YO SOY” que YO SOY para ustedes. Absorban la esencia de Mi Aliento ígneo dentro de la sustancia de sus formas mortales. Atráiganlo a sí, y hagan de es la esencia de ustedes en Mí. Inhálenlo profundamente a lo ancho y hondo de sus seres, de manera que Yo pueda morar allí. Permitan que sus mentes se saturen por completo con la eterna realidad de Mi Ser. Permitan que sus cuerpos mortales absorban la Vida abundante, la Perfección, la Salud, la Felicidad, la Belleza y la Paz que YO SOY, todo lo cual es inherente a cada hijo de Mi Creación. Permitan que el ojo singular de si Presencia de Dios dentro y alrededor de ustedes por doquier, revele las maravillas, las bendiciones y las bellezas de Mi Creación. Permitan que la Luz — que YO SOY— transforme sus conceptos errados y creaciones equivocadas en los Logros Divinos del deseo de Mí Corazón Inmortal.
(junio de 1953)
Decreto del Aliento Divino y del Amor
En el nombre de mi Amada Presencia YO SOY que YO SOY, recibo ahora el ilimitado amor y sabiduría de la Mente Crística.
Reconozco que YO SOY la expresión individualizada de la Divina Presencia YO SOY, dotada con la Voluntad Divina, la belleza, la armonía y la perfección que son mi herencia divina.
Agradezco el incesante regalo de la Vida Divina que pulsa a través de mi corazón, manifestando los impecables patrones del Ideal Divino para mí.
Con humildad y gratitud, recibo el Fuego de la Transmutación, permitiendo que purifique y redima toda sustancia en mis cuerpos y en mi mundo, restaurándola a su pureza natural y perfección, tal como fue concebida en el Corazón de mi Presencia YO SOY.
Invito al Santo Aliento de la Vida a fluir libremente a través de mi cuerpo, permitiéndome proyectar la perfección en cada una de mis acciones y expresiones.
Entro ahora al Sagrado Sitio de mi Más Alto Ser Divino y me revisto con las vestiduras de luz, preparándome para mi regreso a Casa.
Llevo el cáliz de mi corazón a la fuente de la luz y la vida eterna y lo lleno hasta rebosar con la plenitud de su Amor.
Bebo profunda, agradecida y abundantemente de la esencia flamígera, centelleante, rejuvenecedora y restauradora del santo Aliento de Amor Divino.
Respiro el Aliento Divino de Dios, mi Dios Padre Madre, el Inmortal YO SOY que YO SOY, y lo absorbo en mis células y en mis cuerpos par mi perfeccionamiento.
Acepto la Vida abundante, la Perfección, la Salud, la Felicidad, la Belleza y la Paz que YO SOY, y permito que el ojo todo avizor de mi Presencia YO SOY me revele las maravillas, las bendiciones y las bellezas de la Divina Creación.
Agradezco esta conexión divina que me eleva hacia la plenitud de la luz.
Diario de El Puente a la Libertad – Pallas Atenea – Parte 23